Nacen de la guitarra de mi boca,
de la boca del mundo,
de la bucólica boca,
los humos climáticos propios de aquellos países fértiles
–de esos que desaparecen en las postales–
y se crea, de pronto,
un racimo de nieve.
Nacen de la guitarra de mi boca,
de la boca del mundo,
de la bucólica boca,
los humos climáticos propios de aquellos países fértiles
–de esos que desaparecen en las postales–
y se crea, de pronto,
un racimo de nieve.

5 comentarios:
Una explicación puntual y sintética de lo que es la floricultura. Excelente.
Es linda la nieve. Justo ahí jugaba la niña que seguía a las nubes.
Este texto es hermoso, lo conocía desde antes y es bueno poder leerlo por acá. Muy atinado el uso de los fonema, el juego de palabras no cae en el ridículo y las imágenes ("desaparecen en las postales", "un racimo de nieve") además de terriblemente atinadas son sorpresivas y explotadas lo más posible pese a lo corto del poema (una gran virtud de la mayoría de tus textos).
Tengo dos observaciones al respecto:
1. El texto me resulta entrañable porque genera una convivencia directa entre la palabra y su segundo carácter simbólico, siempre cálido y familiar al mundo.
2. Hiciste que encontrara agradable, pertinente y sutil la palabra "bucólica".
Las palabras "fértiles" y "postales" tienen una asonancia casi imperceptible, pero no me parece que estorbe a la lectura.
Un saludo Javs, y pasen a llenarme de crítica mis pésimos textos, jaja.
Un abrazo.
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